Proyecto ACPCACE

Análisis de Costes, Precios y Competitividad en la Agricultura Canaria de Exportación

Subvencionado por el Gobierno de Canarias, convocatoria 2008 proyectos de I+D+i para grupos de investigación y para empresas, año 2008. Periodo de ejecución 2009-2011

Información General -Objetivos y Justificación:

Título: Análisis de Costes, Precios y Competitividad en la Agricultura Canaria de Exportación
Acrónimo: ACPCACE
Tipo de proyecto: Proyecto de Investigación Aplicada
Clasificación UNESCO (seis dígitos): 531201, 530301, 530205
Duración: 2 años (2009-2011)
Palabras Claves: Costes, Precios, Plátano, Tomate, Flores, Plantas ornamentales, Cochinilla
Director: José Juan Cáceres Hernández
Centros de Investigación Participantes:Departamento: Economía de las Instituciones, Estadística Económica y Econometría – Departamento de Economía Financiera y Contabilidad. Universidad de La Laguna.
Empresas u otras entidades públicas o privadas vinculadas con el proyecto: ASPROCAN, ACETO, FEDEX, ASOCAN, MILANA
Equipo Investigador:
Dr. José Juan Cáceres Hernández
Dr. José Ignacio González Gómez
Dr. Juan Sebastián Nuez Yánez
Dra. Gloria Martín Rodríguez
Dra. Sandra Morini Marrero
D. José Manuel Ramos Henríquez

Objetivos

En este proyecto de investigación se propone efectuar una evaluación de la estructura de costes de cultivo, empaquetado y comercialización asociados a la actividad de producción de plátanos, tomates, flores y plantas ornamentales. Asimismo, se efectuará un análisis del comportamiento de los precios obtenidos por estos productos en los mercados de destino y de los precios percibidos por los agricultores en origen.

El logro de estos objetivos exige, en primer lugar, desarrollar algunos aspectos metodológicos que tienen que ver, por un lado, con el desarrollo de procedimientos estadístico-econométricos dirigidos a modelar correctamente los comportamientos estacionales propios de los precios y exportaciones de estos productos, y paralelamente, con la adaptación del enfoque de costes de actividad a la evaluación de la estructura de costes. Para conocer con precisión el coste real del producto canario situado en los mercados mayoristas de destino, y a diferencia de otros estudios, este coste no se determinará desde un punto de vista monetario a partir de los estados contables de las explotaciones, sino que se obtendrá a través del examen detallado de las actividades implicadas, y en especial, de la evaluación pormenorizada de las horas de trabajo que cada una de ellas conlleva en explotaciones concretas. Una vez evaluado el principal determinante del coste, la magnitud final de éste resultará de la agregación de otras partidas tales como materias primas, inversiones en empaquetado y servicios externos como el flete. Los desarrollos metodológicos anteriores deberán ser tomados en cuenta a la hora de diseñar bases de datos apropiadas para los fines enunciados en este proyecto. En particular, será necesario construir dos bases de datos: una de costes y otra de precios.

La estructura de costes deberá adaptarse a las tareas de cultivo específicas de cada cultivo y a los eslabones de la cadena de comercialización, que viene determinada por la orientación del producto hacia el mercado interior o la exportación al mercado peninsular o europeo. Tanto la estructura temporal de costes como su detalle por variedad de semilla, densidad de plantas, tipos de cultivo e invernadero, zona geográfica, etc., se incorporará a una base de datos que proporcione un barómetro útil para evaluar la competitividad de las actividades económicas analizadas y aporte, al propio tiempo, información relevante sobre procesos de cultivo eficientes, excesos u óptimos de capacidad, importancia de costes externos, etc.

Obviamente, la competitividad no puede evaluarse sin considerar los ingresos que se obtienen por la inversión realizada. En este sentido, el hecho de que, en general, los productores canarios no controlen todos los eslabones de la cadena de comercialización hasta llegar al consumidor final, hace interesante conocer y comparar los precios en diferentes niveles. En concreto, resulta especialmente relevante la comparación de precios percibidos por los agricultores con los precios del producto puesto en los mercados mayoristas de destino o, incluso, con los precios de venta final del producto.

Además de los márgenes de comercialización, la producción agraria posee un marcado carácter estacional y, de hecho, uno de los factores que permitió el inicio y posterior desarrollo de la exportación canaria de plátanos, tomates y, más adelante, flores fue la ventaja estacional que proporciona el clima canario. Ahora bien, los cambios tecnológicos han amortiguado esta ventaja y han producido una creciente confluencia de producciones competitivas que pueden llevar a replantearse la conveniencia de los actuales calendarios de producción/exportación de determinados productos. En este sentido, otro de los objetivos del proyecto es la evaluación de la incidencia del volumen comercializado sobre las cotizaciones alcanzadas como primer paso para determinar patrones estacionales óptimos.

Justificación

La actividad agrícola en Canarias ha experimentado notables cambios en las últimas décadas. Y, en particular, los cultivos más intensivos, en especial los tradicionalmente orientados hacia la exportación, han acometido un proceso innovador al que ha obligado la creciente competencia y que se ha traducido en un incremento de los rendimientos por unidad de superficie. Paralelamente, se ha producido un crecimiento de los costes por unidad de producto, sobre todo si estos últimos se comparan con los correspondientes a productores localizados en áreas geográficas con menores costes laborales. Además, la transición que se efectuará en los próximos años del Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social al Régimen General se va a traducir en un incremento nada despreciable de los costes sociales. En algunos casos, la necesidad de mejorar la calidad del fruto comercializado y las evidentes economías de escala han favorecido un movimiento de asociación para la comercialización que, en último término, ha permitido un mayor control sobre ciertos eslabones de la cadena comercial en destino, aunque los elevados fletes aparejados al transporte marítimo suponen una desventaja competitiva de mayor o menor incidencia en función del cultivo considerado y del mercado final de destino.
Ahora bien, la valoración de la importancia que tienen estas desventajas competitivas en el caso de plátanos, tomates y flores y plantas ornamentales, exige como requisito de partida la correcta evaluación de los costes de cultivo, empaquetado y comercialización de los productores canarios. A pesar de su evidente relevancia, no son muy numerosos los estudios que han abordado la cuestión planteada anteriormente. En el caso del tomate, algunos de los esfuerzos más ambiciosos en esta línea son “La exportación de tomate en Canarias” (Cáceres, 2000a), y en particular los aspectos recogidos en Cáceres (2000b), y los más recientes “El libro verde del Tomate en Canarias” (TRAGSA, 2004) y el trabajo de Gracia (2005), además de los realizados por algunas consultoras (EDEI 1992 y 1996). Y, sin duda, el trabajo que en mayor medida entronca con el planteamiento aquí formulado fue el presentado por varios de los solicitantes de este proyecto en el Congreso Nacional de Economía Agraria celebrado en 2007 (Cáceres et al., 2007a). Con respecto a los plátanos, deben destacarse, al menos, los dos trabajos realizados por otro de los miembros del equipo investigador (véase, Nuez 1995 y 2001) y, por supuesto, el libro verde de la producción platanera editado en 2004 (véase AECONOMÍA XXI, 2004). El profesor Ignacio González ha propuesto un modelo de estimación de costes para las empresas de producción de flores y plantas ornamentales (véase González y Morini, 2006). Este trabajo ha sido aceptado para su publicación en la revista Spanish Journal of Agricultural Research en 2009 (véase González y Morini, 2009). Además, la colaboración de algunos de los miembros de este equipo investigador con ASOCAN para la evaluación de los efectos de los cambios en el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social exigió un conocimiento de la estructura de costes en los cultivos de flores y plantas ornamentales, con especial incidencia en el coste laboral. Algunos resultados preliminares en esta línea fueron expuestos en la Asamblea General de ASOCAN celebrada en abril de este mismo año (véase Cáceres y González, 2008). La evaluación específica de los costes laborales y, en particular, de los seguros sociales a cargo de la empresa, ha sido objeto de un proyecto de investigación desarrollado por Cáceres, Ramos y González (2007), por encargo de FEPEX y con financiación del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. En esta misma línea, los autores del citado proyecto han efectuado evaluaciones de los efectos del cambio de régimen de cotizaciones en el caso de tomates, plátanos y flores y plantas ornamentales cultivados en Canarias.
Las variaciones experimentadas por las superficies cultivadas y los volúmenes comercializados en las últimas campañas revelan, sin lugar a dudas, las diferencias de rentabilidad de las distintas actividades. Aún siendo conscientes de la imposibilidad de construir una estrategia competitiva basada en la reducción de costes, es imprescindible adoptar sistemas de información y cálculo contable para la toma de decisiones eficientes orientadas a la obtención de un producto con los estándares de calidad que exija el mercado con un coste mínimo. Esta necesidad ha sido, de hecho, advertida ya por los empresarios de la agricultura canaria, que han manifestado expresamente su interés por investigaciones en este ámbito en la dirección expuesta en la memoria que ahora se presenta. De hecho, algunos de los planteamientos que se formulan han surgido de una ya dilatada relación entre los investigadores participantes en este proyecto y las empresas relacionadas con las producciones consideradas, como puede desprenderse de la relación bibliográfica que se indica al final de esta memoria.
Por todo ello, se hace evidente la necesidad de desmenuzar con espíritu analítico todas las tareas o procesos susceptibles de imputación de costes, haciendo especial hincapié en la valoración precisa de los costes de mano de obra en cultivo y empaquetado, materiales, tecnologías y servicios utilizados para la producción y comercialización. Como ha sido mencionado, el punto de partida adoptado en este proyecto para la evaluación final de costes radica en el registro sistematizado de las horas de trabajo necesarias para llevar a cabo cada una de las tareas o procesos relativos a la actividad analizada en las diferentes semanas de la campaña de producción. De esta forma, no sólo es posible conocer el peso del componente fundamental del coste total, los salarios, sino que se dispondrá de señales continuas que faciliten una adecuada supervisión del trabajo y, en su caso, una reasignación eficiente de tareas entre el personal de la explotación. Por otra parte, el estudio de explotaciones con diferentes condiciones en cuanto a tamaño, nivel tecnológico o zona geográfica, proporciona un escenario analítico adecuado para la evaluación y comparación de costes inherentes a la adopción de innovaciones en semillas, tecnologías de invernadero, sistemas de riego, tratamientos automatizados, etc., así como para cuantificar la dimensión de las economías de escala derivadas de la asociación para el empaquetado y la comercialización.
En cualquier caso, la viabilidad de las explotaciones agrícolas canarias depende no solo de los costes en que se incurre para desarrollar la actividad, sino también de las cotizaciones que pueden alcanzarse en función de la calidad de la producción obtenida y también de la capacidad comercializadora de los productores del Archipiélago. Ahora bien, los precios del producto dependen no sólo de la oferta canaria, sino también de otras potenciales ofertas que concurren en el mismo mercado para satisfacer la demanda existente. El hecho es que tanto la oferta como la demanda están sometidas a variaciones estacionales, de modo que el precio obtenido en las diferentes semanas de la campaña suele experimentar notables cambios, hasta tal punto que la rentabilidad de una explotación puede llegar a depender más del momento en el que se comercializa el producto que del propio volumen comercializado. Todo ello justifica la necesidad de evaluar la rentabilidad de las actividades agrarias sin perder de vista el factor estacional en producciones y precios.
La naturaleza cambiante de las variaciones estacionales, tanto en términos de duración de la campaña como en lo que se refiere a la magnitud de estas variaciones, obliga a desarrollar modelos específicos capaces de describir apropiadamente los patrones estacionales que reflejan los comportamientos semanales de las series temporales relativas a precios y cantidades comercializadas. En esta dirección, los miembros del equipo investigador han realizado, entre otros, los trabajos siguientes: Cáceres (1996), Cáceres (2001), Cáceres et al. (2001), Martín et al. (2002), Martín y Cáceres (2005a, 2005b), Cáceres y Martín (2007). Además, se ha presentado un trabajo reciente para presentar en el próximo Congreso Internacional de Economía Agraria a celebrar en China en agosto de 2009 (véase Martín y Cáceres, 2009). Y en el ámbito de series mensuales, también debe destacarse el trabajo presentado en el Congreso Nacional de Economía Agraria celebrado en 2004 (véase Martín et al., 2004).
A pesar de que la bondad climatológica permite producir en cualquier época del año —sobre todo en las explotaciones situadas en zonas costeras de baja altitud—, la cantidad y calidad del fruto recolectado de una planta en cada semana no puede predecirse con precisión ni alterarse a voluntad mediante la utilización más o menos intensiva de ciertos insumos. Por lo tanto, la elección del momento de plantación condiciona, en buena medida, la cantidad y calidad de la producción obtenida en las semanas siguientes. Esta circunstancia resulta determinante, no sólo para la evaluación de los costes por semana, sino también para determinar los ingresos obtenidos por la producción comercializada.

Dicha evaluación permite plantear un procedimiento formal que conduzca a la determinación del periodo óptimo de producción/exportación para una explotación concreta. Así, uno de los objetivos de este proyecto consiste en determinar con precisión la estructura de costes de las explotaciones canarias dedicadas a los cultivos señalados, en términos de sus componentes y su distribución temporal, así como la distribución temporal de ingresos obtenidos por dichas explotaciones en función de la calidad del producto comercializado en cada semana del año. De este modo, y con la precisión que exige un análisis con evidentes repercusiones para los beneficios de los productores, podrá orientarse la decisión de éstos en relación con la semana en que debe iniciarse y terminarse la actividad productiva. Y, asumiendo que las cotizaciones alcanzadas dependen de los volúmenes comercializados, puede construirse una herramienta que ayude a decidir también sobre la magnitud de la producción que resulta conveniente comercializar en cada momento. En esta dirección, es preciso destacar trabajos realizados también por miembros del equipo. Véase Cáceres (2001) y Cáceres et al. (2007a, 2007b).

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